“Dos mil pasos” es un proyecto solidario que nace de la desesperación de una mujer que lo ha perdido todo, su casa y su negocio, y aún tiene una deuda que ahora mismo no puede pagar. Esta mujer es cabeza de familia y no tiene trabajo. Es una de las muchísimas personas que han sido desahuciadas en los últimos años en nuestro país. Cuando he hablado con ella, y me miraba a los ojos diciéndome que lo mejor para su familia ahora mismo sería que ella mañana no se despertase, tengo que confesar que me he echado a llorar de tristeza, pero también de impotencia, de rabia, por no tener ese dinero para dárselo, por no tener la solución en mis manos...
Pero cuando venía de camino para mi casa, pensando qué podía hacer para ayudarla, se me ha ocurrido hacer una campaña para llegar al mayor número de personas posibles y contarles lo que pasa... Y aquí estoy, creando un blog que voy a mover por la red para que llegue a todo el mundo y entre todos podamos ayudar a esta mujer desesperada. Y he pensado algo tan sencillo como iniciar una caminata. Una caminata que empieza en 1 €. Sí un simple euro, porque en realidad ella solo necesita que una persona dé un paso de 1 € y luego otra que dé un segundo paso...
Y un tercero... Y así hasta que lleguemos al final del camino, que será cuando hayamos dado los pasos necesarios para que esta familia y cualquier otra que nos pida ayuda se libren del yugo de esa deuda y puedan respirar un poquito... Me he pasado tres días moviéndome por foros, contando lo que pasa, y me he quedado sorprendida de ver que había gente que ha pensado que todo era una invención mía para estafar dinero. Y pienso: ¿estafar? ¿Acaso cuando alguien te pide limosna en la calle te está estafando? ¿Por qué siempre pensamos lo peor de las personas? ¿Por qué hay gente que tiene el alma negra?
Sin embargo, voy a quedarme con esas personas que se han hecho seguidoras del blog, con las que me dan ideas y, por supuesto, con los primeros donativos. Somos solidarios, ayudamos a gente del tercer mundo continuamente, apadrinamos niños… Ahora es tu vecina quien te necesita, no la dejes sola, da el paso… Un grano de arena sólo es pequeño, pero muchos hacen una playa o un desierto. Una gota de agua por sí sola hace poco, pero muchas forman los océanos y, quién sabe, a lo mejor esta sea la primera de muchas caminatas juntas.
Colaboración de Degabyla
España
